El lujo con total tranquilidad
Al cruzar las puertas del Fairmont Monte-Carlo, te sumerjes en la esencia misma del arte de vivir mediterráneo. Aprovéchate de una ubicación privilegiada, entre el glamuroso corazón del Principado y el innovador barrio de Mareterra. Situado junto a la famosa curva en horquilla del circuito de Fórmula 1 , la Fairmont Hairpin, el complejo ofrece unas vistas espectaculares del mar y de las montañas circundantes. A un paso del legendario Casino de Monte-Carlo y de su Ópera, es el punto de encuentro ideal entre el bullicio monegasco y el ambiente tranquilo de la Costa Azul.
Para una estancia de ensueño
Con sus 596 habitaciones y suites recientemente renovadas, el Fairmont Monte-Carlo se erige como uno de los hoteles de lujo más grandes de Europa. Habitaciones y suites de diseño contemporáneo, amplias, modernas, bañadas por luz natural y con equipamientos de alta gama.
En el exterior, terrazas privadas con vistas al mar, a los jardines o, para los apasionados de la F1, al famoso curva Fairmont . Todo ello te garantiza una estancia inolvidable, tanto si viajas por negocios, en familia o en una escapada romántica.
Un viaje culinario
Una estancia en el Fairmont Monte-Carlo es también la promesa de una escapada gastronómica durante todo el año en sus restaurantes de renombre internacional. Empezando por el romántico Amù Monte-Carlo, que le espera en la séptima planta, en la azotea del Fairmont, con unas vistas impresionantes de la Riviera. En el menú, cada día, una declaración de amor —«amù» en monegasco— a los sabores mediterráneos más refinados de Mónaco.
Otra experiencia, otro viaje: el que se propone en las mesas del Nobu Monte-Carlo, donde el espíritu innovador del chef Nobu Matsuhisa se une al talento del chef ejecutivo Olivier Rinaldi. Juntos, firman una cocina creativa, a caballo entre los sabores japoneses y sudamericanos. A menos que te decantes por los clásicos de la cocina francesa del Lobby Lounge Restaurant & Bar, que te abre sus puertas tanto de día como de noche.
Y si buscas un ambiente más festivo, dirígete al Nikki Beach Monte-Carlo. Situado también en la azotea del Hotel, te invita en verano a relajarte junto a la piscina y disfrutar de un almuerzo gourmet, una copa de champán o un cóctel de autor. Un lugar con unas vistas impresionantes, perfecto para aprovecharte de una agradable tarde soleada. Y, por último, para los amantes del matcha, os esperamos en el Tenka Matcha, el nuevo local del Hotel.
Experiencia de bienestar
Dé rienda suelta a la relajación en el refinado y tranquilo espacio del Spa Fairmont Monte-Carlo. Un espacio ideal para relajarse que ofrece una amplia gama de masajes, tratamientos faciales o estéticos y rituales corporales. Todo lo necesario para disfrutar de una escapada de bienestar a medida. Y si quieres mantener tu rutina deportiva, acércate al Fairmont Fitness Monte-Carlo, un amplio espacio bañado por luz natural y abierto las 24 horas. Un auténtico centro de fitness que también cuenta con sauna, hammam y piscina al aire libre.
Ya sea para una estancia de relax, una escapada festiva o una reunión de negocios, el Fairmont Monte-Carlo se erige como un hotel imprescindible en Mónaco, entre el lujo discreto y las vistas panorámicas espectaculares.