Jardín Exótico

Este «extraordinario jardín» que agrupa varios miles de especies de plantas «suculentas» se inauguró en 1933 y se organizó audazmente en la ladera del Rocher para prosperar maravillosamente, siendo hoy admirado por todo el mundo. 

Se trata del reino de la exuberancia, de lo insólito y del surrealismo de la Naturaleza.
A 60m bajo tierra encontramos una gruta prehistórica con sus formaciones de piedra caliza espectaculares que se han ido formando a los largo de los milenios.

Jardín Exótico

Con una superficie aproximada de 15.000m², el jardín exótico aloja un millar de cactus y otras especies deliciosas de ramas u hojas hipertrofiadas que acumulan reservas de agua. Venidas de las zonas semiáridas principales del mundo, estos vegetales no son por ello menos floríferos. Los periodos principales de florecimiento son el invierno (enero - febrero) en el caso de las suculentas sudafricanas como los aloes y las crassula, la primavera y el verano para los cactus, familia endémica del continente americano.              
             
Los enormes especímenes que pueblan los caminos del jardín exótico son testigos de la antigüedad de la colección que fue la base para la creación del jardín exótico deseado por el Príncipe Alberto I. Inaugurado en febrero de 1933, terminado a mediados de los años 60 por un centro botánico y un vivero especializado, este jardín es una de las atracciones turísticas más visitadas del Principado. 

Gruta del Observatorio

En la falda del acantilado del jardín exótico (conocida como «del observatorio» por la presencia desde hace tiempo de un pequeño observatorio astronómico), a 100m de altura encontramos una cavidad subterránea dispuesta para las visitas. La piedra caliza, desgastada por el agua y cargada de gas carbónico, está plagada de cavernas decoradas con diseños de formaciones evocadoras: estalactitas, estalagmitas, banderolas, columnas, churretes...

La visita a la gruta está incluida en el precio de la entrada al jardín exótico y cuenta con guías especializados. Se extiende a una altura de 98m y 40m (300 escalones más o menos). La cavidad penetra casi hasta la altura del mar y es ruta frecuente de los espeleólogos locales.
 
La presencia de hombres prehistóricos entorno a esta gruta queda demostrada por la presencia de restos de huesos animales que fueron su alimento. Estos vestigios son también testigos de los cambios climáticos acontecidos desde hace 250.000 años.

Las colecciones del Museo Antropológico prehistórico suponen un estupendo complemento a la visita de la gruta. horarios y tarifas

  Accesibilidad: No se autorizan carritos de bebé en el jardín (se pueden aparcar a la entrada).
Por su topografía, la accesibilidad para personas en silla de ruedas se limita a la zona plana de la entrada de la sala de exposiciones.
Se puede acceder a la maravillosa panorámica del Principado y de la Rivera.
Acceso gratuito para personas en silla de ruedas y tarifa reducida para el acompañante.
Tarifa reducida para las personas con discapacidad presentando la tarjeta de discapacitado.
La gruta no es accesible para personas en silla de ruedas. Para las PMR, acceso complicado, muchos escalones y pasillos estrechos.