La Catedral de Mónaco

Construida en piedras blancas La Turbie, en 1875, este edificio de estilo romano-bizantino alberga las sepulturas de los difuntos Príncipes. 

De la decoración interior, podemos admirar principalmente un retablo del pintor nizardo Louis Bréa que data del año 1500, del altar mayor y del trono episcopal de mármol blanco de Carrare. Los oficios pontificales tienen lugar allí durante las grandes fiestas litúrgicas bajo los acordes de un gran órgano de cuatro teclados, inaugurado en 1976, cuya magnificencia permite organizar notables conciertos espirituales. De septiembre a junio, todos los domingos a los 10, misa cantada por “Les Petits Chanteurs de Mónaco” y “La Maîtrise de la Cathédrale”.

Acceso libre (aparte los oficios religiosos), de 8 h 30 a 19 h (18 h en invierno)