Hotel Hermitage Monte-Carlo

El hotel Hermitage Monte-Carlo es uno de los Hoteles de lujo más íntimos del Principado. En él reina un ambiente discreto y elegante en un decorado «Belle Epoque» maravillosamente bien conservado.

El hotel

El hotel Hermitage Monte-Carlo, es a su vez un hotel de lujo en pleno centro del Principado de Mónaco y un remanso de paz, un símbolo del fasto impregnado de sobriedad. A dos pasos de las boutiques de la Promenade Monte-Carlo, cerca del Paris Monte-Carlo y del Casino de Monte-Carlo, descubra un hotel lleno de matices, con un encanto irresistible.
Empujar las puertas del Hotel Hermitage Monte-Carlo, es mirar hacia la cúpula Eiffel que baña la recepción con una cálida luz, recorrer el invernadero y deambular por el pasillo Prince tan particular. ¿Particular? ¡Hace mucho tiempo, en él se albergaban a los caballos para la noche! Este legado le ha permitido al Hotel Hermitage Monte-Carlo modelar su buen hacer y su saber recibir.

Las habitaciones

La elegancia y la discreción hacen de este hotel un lugar donde se aprecia estar para ocuparse de uno mismo. Dispone de 278 habitaciones, 76 suites y junior suites, así como de 14 Monte-Carlo Diamond suites.

Restauración

Una cocina galardonada con estrellas… y todo un concepto.
Con 1 estrella en la Guía Michelin, Le Vistamar*propone un concepto gastronómico original en torno a una cocina para compartir. El chef Benoît Witz dirige su partitura gastronómica según los colores de las temporadas. Auténtica, abundante, y refinada, la carta con los sabores de la Riviera sigue la directriz del chef: Una cocina que sublima productos de calidad.

El restaurante L’Hirondelle, le propone platos deliciosos, equilibrados y sabrosos, que pueden degustarse en la terraza frente al puerto y al Peñón.

Le Limùn, en él se puede desayunar, almorzar al mediodía disfrutando de los perfectos acordes de nuestro chef Benoît Witz. También podrá saborear el afternoon tea con sus deliciosas reposterías caseras. En el momento del aperitivo, los pinchos se degustan con un cóctel afrutado.

Para un aperitivo o una tarde, el Crystal Bar le propone en un ambiente elegante y refinado una selección de puros que acompañan una copa de gran vino o de licor. En período estival, la preciosa terraza Crystal le ofrece una vista magistral del Principado y del puerto de Mónaco.